Ver su escuela restaurada, un sueño hecho realidad para Feimy Lajuj

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Brenda Larios/Fotos Óscar Dávila

Cubulco, Baja Verapaz (Guatemala), 30 ago (AGN).- A pesar del intenso calor que reina en el municipio de Cubulco, asentado en las montañas del departamento norteño de Baja Verapaz, la felicidad llegó para Feimy Lajuj: el remozamiento de su escuela.

Con apenas 10 años de edad que para ella es toda una vida, esta niña cuyos orígenes son del pueblo kaqchikel, soñaba con ver su establecimiento restaurado.

Cuando el reloj marcaba las 6:30 de la mañana estaba impaciente. Era el día que esperaba y no solo porque llegaría el presidente de Guatemala, Jimmy Morales, sino porque su centro de estudios ya tenía otro rostro.

Los rayos del Sol ya presagiaban un día caluroso en Cubulco, una palabra kaqchikel que significa “casa de guirnaldas”. Después de tomar su desayuno, la niña comenzó a pedalear la bicicleta que hace dos años le regaló su abuelo por su cumpleaños.

No sabía andar en este vehículo de dos ruedas, pero sus ganas de aprender fueron grandes sin importar las caídas. Dos años después parece una campeona y cada día, con cada pedalazo, se acerca a su escuela.

La tristeza que siempre le embargaba se transformó en la felicidad de esta niña hija de Aura Marina Mejía, que cursa cuarto primaria.

El remozamiento de la Escuela Oficial Rural Mixta Caserío Chicuxtín, ubicada en la aldea Las Vegas, del municipio de Cubulco, ya estaba terminado.

Los diez minutos que recorre en su bicicleta para ir a estudiar le parecieron eternos. Entre sus manos estrechaba sus útiles escolares y con paso firme ingresó al establecimiento.

Recordó que todos los días le daba mucha tristeza ver los techos dañados de su escuela, los cuales, según las autoridades, estaban desde 1979, cuando la construyeron.

“Los baños no servían, se caían, entonces nos teníamos que turnar con mis amigas para cuidarnos cuando entrábamos”, explicó.

Recordó que se filtraba el agua en invierno y no solo se mojaban los escritorios sino también sus cuadernos.

Pero todo cambió gracias al apoyo del gobierno del presidente Jimmy Morales. Feimy y sus 159 compañeros reciben ahora clases en un lugar digno.

“Ahora la escuela está pintada y bonita, ya hasta tenemos pisos”, expresó con alegría.

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