Nuevo modelo penitenciario logra rehabilitación y reinserción social en Guatemala

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Brenda Larios

Ciudad de Guatemala, 12 oct (AGN).- Los esfuerzos por mejorar el sistema carcelario de Guatemala continúan “con paso firme”, en el marco del Nuevo Modelo de Gestión Penitenciaria, el cual busca dignificar la labor del personal dedicado al resguardo de los privados y a quienes cumplen una condena.

“Queremos reducir con este modelo el 65 por ciento de reincidencia delictiva que existe en nuestro país, por medio de la reinserción social, impartiéndoles capacidades integrales en el centro carcelario”, dijo Juan Corzo, director ejecutivo del Nuevo Modelo de Gestión Penitenciaria.

En la modernización de las prisiones se creó un recinto en Fraijanes I, a donde fueron trasladadas 150 reclusas del Centro de Orientación Femenino.

Este nuevo modelo es impulsado por el gobierno del presidente Jimmy Morales, con el fin de evitar que los reos vuelvan a delinquir al salir de la cárcel, y que puedan desarrollarse de una manera digna ante la sociedad.

Durante el primer año de su implementación en Guatemala se logró un avance significativo del “100 por ciento en la productividad” de las reclusas que reciben este modelo.

“A la fecha siete son las mujeres que han recobrado su libertad tras cumplir su condena en este nuevo centro carcelario”, dijo.

El centro se ubica donde era la cárcel de máxima seguridad Fraijanes I, a 19 kilómetros de la capital guatemalteca.

En este centro las internas participan en talleres de agricultura, cocina, corte y confección, limpieza, artes, repostería, panadería y primeros auxilios, los cuales son impartidos por profesionales.

Entre los cultivos que se encuentran en el huerto figuran zanahorias, lechugas, chile, cilantro, perejil, cebollas, entre otros.

Este nuevo modelo penitenciario incluye un tratamiento individualizado con psicólogos, médicos y asesores jurídicos, quienes las evalúan cada semestre para conocer sus avances.

Entre los objetivos de este modelo penitenciario está el “cero ocio”, derivado de que las internas pasan todo el día con labores de limpieza, estudio, cuidado del huerto y otras asignaciones que les son dadas por la directora del plantel.

“Este programa está orientado a generar habilidades y condiciones que permitan que la persona se convierta cada día en alguien productivo para la sociedad”, expresó.

El programa cuenta con el apoyo de República Dominicana y Estados Unidos, el primero apoyó con la capacitación de los guardias y equipo multidisciplinario que atiende el centro desde el 2016.

Mientras que la Sección de Asuntos Antinarcóticos y Aplicación de la Ley, de la Embajada de Estados Unidos, colaboró con la remodelación y acondicionamiento de la primera academia del nuevo modelo penitenciario ubicado en el municipio de Zaragoza, Chimaltenango.

Nuevo programa

Este año el modelo penitenciario incluyó un nuevo programa poscondena, junto al Tercer Viceministerio de Gobernación, con el fin de ayudar con empleo y asesoría a las privadas de libertad que concluyan su condena.

El programa consiste en trabajar con las personas que ya hayan cumplido sus condenas o estén en la etapa de prelibertad, generando habilidades para la vida y su incorporación dentro de la comunidad.

Asimismo, se les incluye una capacitación sobre el trabajo comunitario para garantizar que la persona pueda de nuevo hacerse parte de su comunidad y de su sociedad.

Metas

Juan Carlos Corzo, director de este modelo, informó que la meta es la construcción de dos nuevas sedes con este modelo penitenciario, una para hombre y la otra para mujeres con niños menores de 4 años.

“Esperamos ampliar el proyecto a un centro para hombres en el municipio de Villa Nueva, y un centro para mujeres acompañadas con bebés no mayores de 4 años. El primero tendrá la capacidad para 300 hombres y el segundo, para 174 mujeres”, indicó.

Cada uno de los centros estará acondicionado con aulas para recibir los cursos como panadería y repostería apoyados por el Instituto Técnico de Capacitación y Productividad (Intecap).

De acuerdo con cifras de la Dirección General del Sistema Penitenciario, en el país funcionan 22 centros de detención con una capacidad para 6.450 internos.

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