María Dolores, la única mujer que participó en la independencia de Guatemala

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Mildred Morales/Foto: Escuela María Dolores Bedoya de Molina

Ciudad de Guatemala, 9 sep (AGN).- Involucrada en reuniones, tertulias y la vida cívica y política de Guatemala para procurar la independencia, María Dolores Bedoya de Molina fue la única mujer que tuvo participación durante el movimiento de emancipación, privilegio que le fue concedido porque era la esposa del prócer Pedro Molina.

Según lo que relatan muchos libros de texto y datos históricos, la participación de Bedoya en la emancipación consistió únicamente en agitar los ánimos del pueblo, llevar la música y quemar cohetillos al haberse firmado el Acta de Independencia, sin embargo, expertos en historia no opinan lo mismo.

El arqueólogo Julio Cañas comentó que el hecho de que Bedoya haya sido esposa del prócer Pedro Molina le dio valor a su incursión, acreditándola de haber animado a la población, aunque posiblemente su participación haya sido más significativa, pues poseía un espíritu cívico y patriota. En aquella época la mujer estaba confinada a oficios caseros y su presencia y opinión no tenían valor.

“Fue un personaje importante dentro del proceso de independencia porque fue la única mujer que participó en ese acontecimiento. En su momento tuvo que haber aportado ideas, redactado documentos y como esposa de un personaje influyente y conocedor luchó en conjunto por la libertad”, señaló Cañas.

En aquellos años la mujer era marginada y no se le permitía sobresalir y mucho menos aparecer en documentos o figurar como prócer del acontecimiento patriota, por lo que se le desliga del suceso, y la historia únicamente la menciona como el personaje que se encargó de “festejar” el trascendental hecho.

“En libros y escrituras no se tienen datos de la verdadera intervención de Bedoya porque la participación de las féminas no era significativa, por esa razón no se escribió acerca de sus aportes”, afirmó el arqueólogo.

Su participación trascendió

Bedoya de Molina sobresalió en un movimiento que estaba controlado por hombres, durante un período en el que las mujeres no tenían voz ni voto, eso la hace trascender y romper esquemas, pues aunque no se le haya dado el prestigio merecido tendrá por mucho un exclusivo lugar en aquel acontecimiento histórico.

Al haber formado parte del suceso, la prócer abre una brecha para que posteriormente las mujeres se integraran en decisiones y movimientos del pueblo, “aunque la apertura de un espacio hacia las féminas tarda un poco, ella sentó las bases para que se tuviera inclusión en cuestiones políticas y sociales, por esa razón su participación fue importantísima”, comentó Cañas.

Biografía

María Dolores Bedoya nació el 20 de septiembre de 1783 en la ciudad de Guatemala como lo señala su acta de nacimiento. Era de una familia de la clase media acaudalada y fue educada con severidad e instruida fundamentalmente en los quehaceres domésticos y principios católicos.

María Dolores fue descrita por el escritor José Antonio Mobil como “una muchacha dulce en feminidad, atractiva en la arrogancia de su gesto y agradable en su conversación”.

Pedro Molina y Dolores Bedoya se conocieron por cuestiones familiares, luego de varios años Molina viajó a Nicaragua por trabajo, pero mantenía una estrecha relación con la familia Bedoya, lo que promovió su acercamiento con Dolores.

Cautivado por su belleza, Molina envió a Joaquín Calvo a gestionar su matrimonio y el 9 de febrero de 1804 a las siete y media de la noche en representación de Molina, Calvo se casa con María Dolores.

La dama viajó a Granada, Nicaragua, para reunirse con su legítimo esposo, ahí vivieron junto a sus hijos durante varios años.

 La participación

De regreso a Guatemala junto a su esposo, Dolores inició su activa vida cívica y política en pro de la independencia de su nación. Mientras ayudaba y alentaba a Molina se preocupaba por atender las necesidades de su hermano Mariano, quien estaba en prisión, acusado por las conspiraciones libertarias de Belén en 1813.

Según Mobil, “Doña Dolores encabezó una multitud de ciudadanos que permanecieron en las afueras y lugares aledaños al palacio, arengó a los vecinos y con los brazos en alto les demandó sus gritos y aclamaciones a favor de la independencia. Contrató una banda de música que al sonido de cohetes y bombas voladoras prorrumpió en música festiva. Las campanas del Calvario y otras iglesias comenzaron a repicar incesantemente”.

Al escuchar el festejo, los encargados de la firma del acta se apresuraron a redactar y firmar el documento que determinó la liberación nacional.

Luego de aquel evento, muchos problemas llegaron a la familia Molina Bedoya, ataques en contra de los liberales se iniciaron, dando muerte a Mariano Bedoya, quien había salido de prisión luego de la firma del Acta de 1821. También se pidió el apresamiento o destierro de los próceres.

Para entonces, la familia Molina Bedoya se traslada a un pueblo de la Verapaz, y a partir de 1823, fecha en que se firmó el decreto de independencia absoluta, María Dolores y su familia vivieron tranquilamente.

Molina ocupó cargos importantes, de 1823 a 1831 fue Jefe del Estado de Guatemala.

Durante el gobierno de Rafael Carrera, Molina fue exiliado y a su regreso se mudó con María Dolores a la Antigua Guatemala, donde vivieron sus últimos años con numerosas dolencias y lejos de sus hijos.

Bedoya falleció el 9 de julio de 1853 a los 70 años, la enterraron quietamente en el cementerio de San Juan de Dios, ubicado en aquel tiempo junto al hospital que lleva el mismo nombre, cuando la ciudad de Guatemala estaba en estado de sitio por la invasión de las tropas hondureñas.

 

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