La señora Pu, el coraje de la mujer quiché que marca la dignidad de un pueblo

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Brenda Larios/Foto: BL

Ciudad de Guatemala, 18 ago (AGN).- La fama de la señora Pu se expande rápido en la Ciudad de Guatemala. Los secretos culinarios que aprendió de niña en las lejanas tierras de Totonicapán, herederas del señorío Quiché basado en Q’umarkaj, la elevan ahora a niveles de ejemplo para los guatemaltecos y eso abona la histórica dignidad de su heroico pueblo.

Fue declarada, junto a otras dos mujeres emprendedoras del país, ejemplo viviente por el presidente Jimmy Morales y la primera dama, Patricia de Morales, el 9 de agosto en una ceremonia en las que se les entregó un reconocimiento oficial por su valor, decisión y creatividad.

La señora Pu no fue reconocida solo por su coraje de enfrentar los desafíos en busca de un sueño. También lo fue por su capacidad para innovar y aplicar técnicas modernas en recetas antiguas, algunas de ellas con influencia parisina.

Se trata de Rosa Pu Tzunux, de origen maya-quiché y nacida el 2 de septiembre de 1968 en el municipio de Santa María Chiquimula, Totonicapán. El presidente Morales y la Primera Dama de Guatemala dijeron que ella, tras años de trabajo y esfuerzo, es ahora un ejemplo para las mujeres emprendedoras del área rural del país, impulsando la gastronomía guatemalteca a nuevos niveles.

La Agencia Guatemalteca de Noticias (AGN) habló con esta digna representante del pueblo quiché y narró cómo se gestó su sueño de cocinar –una costumbre de familia- y abrir un local en la ciudad capital.

“Me ha gustado cocinar desde niña. Los platillos nacen de la tradición de la familia y para mí la cocina es un placer y una creación que evoluciona día a día”, expresa.

Ella es teóloga, antropóloga y cocinera. Su clientela comenzó a reconocerla como “señora Pu”. Narra cómo durante los últimos 40 años ha logrado “reinterpretar” platillos antiguos en creaciones únicas para el paladar del guatemalteco.

Saber levantarse y un local en renta

Era  diciembre de 2011. Ella caminaba por zona 1 de la capital junto a algunos familiares. Jalaba un carrito de aluminio con compras del mercado. Un hombre los despojó de los alimentos que habían comprado.

Con desánimo por lo ocurrido siguió su camino, pero en este encontró un aviso que le llamó la atención. Era la oferta de un local en renta, de apenas 18,16 metros cuadrados en la sexta avenida A 10-16, zona 1.

“Vinieron muchas cosas a mi cabeza, por lo que pregunté el precio y decidí probar. Dije que sí y un 17 de diciembre abrimos el pequeño restaurante”, La cocina de la señora Pu,  comentó.

A pesar de contar con solo un empleado y nueve platillos para servir, el sueño de esta mujer no se quebró, siguió a paso firme, levantándose día con día para crear el mejor platillo para sus clientes.

A ocho años de haber inaugurado su restaurante, su sonrisa y calidez destacan al preparar sus platillos que ahora suman 28 en su intrigante menú, entre ellos los “Camarones al gusto del rey Kiq´ab´” (Pisom Chon, en idioma quiché).

Explica que en el caso de este platillo utiliza técnicas antiguas como el uso de una tabla para moler, para crear la salsa. Coloca unos camarones en un sartén caliente para freírlos, posteriormente los envuelve en hoja de maxán para cocinarlos al vapor.

En otra olla coloca unas verduras que cocinará a fuego lento con ingredientes antiguos para que sobresalgan los sabores al servir.

La AGN pudo constatar que el resultado fue excepcional. A la mezcla de sabores y el color del platillo se adiciona un delicado cocimiento de las verduras que acompañan a los camarones.

Mucha creatividad

La Cocina de la señora Pu es, el restaurante, es un lugar de creatividad culinaria. Las características creativas se forman a partir de las técnicas usuales de la cocina maya con el conocimiento que obtuvo en París, donde vivió por algunos años.

Su menú incluye variedad de carnes, pollo, pato, camarones, cerdo, paloma, conejo, cordero entre otros preparados con distintas técnicas culinarias ancestrales de las culturas mayas.

Ejemplo para las mujeres

Rosa Pu fue reconocida como mujer emprendedora de Guatemala durante el Encuentro Nacional de Mujeres Indígenas, Emprendimiento y Empleo Digno Inclusivo, organizado por el Ministerio de Trabajo, el pasado 9 de agosto.

Su lucha por alcanzar sus sueños ha sido ejemplo no solo para las mujeres del área rural, sino también por el apoyo a los jóvenes de diferentes comunidades del país, a quienes contrata para venir a trabajar a su restaurante.

“Mi mensaje sería que sigamos adelante, sin olvidar nuestra identidad maya, es importante la identidad que tenemos para perseguir nuestros sueños, apoyando de esa forma al  desarrollo social, económico y cultural del país”, dijo.

Rosa ha sido reconocida por una diversa clientela, incluyendo al embajador de Estados Unidos en Guatemala, Luis Arreaga.

Actualmente, Rosa está por inaugurar dos nuevas líneas de trabajo, en la producción y envasado de salsas naturales que se venderán en el mercado nacional e internacional y el lanzamiento del nuevo concepto de alimentos ricos y saludables, para ofrecer a los guatemaltecos una alternativa a la comida “chatarra”.

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