Cómo surge el desfile cívico para conmemorar la independencia de Guatemala

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Foto principal tomada de: retrografos.blogspot.com (Álbum Gráfico Gral. Jorge Ubico 1943)

Ciudad de Guatemala, 11 sep (AGN).- El desfile cívico de bandas escolares que recorren las calles y avenidas de Guatemala en septiembre es una tradición que se enraizó desde la época del presidente Jorge Ubico, quien durante su gobierno militarizó la enseñanza secundaria y exigió a estudiantes y docentes  participar en marchas militares.

Según el escritor José Antonio Mobil, Ubico fue un hombre que creció en condiciones cómodas y en su adolescencia se introdujo al régimen militar. En 1931 fue declarado como presidente, cargo que ocupó como dictador basándose en prácticas militares para controlar a la población.

“En la época de Ubico los colegios empiezan a darle honores a la patria a través de los desfiles que acompañaban a las bandas de los establecimientos educativos como el Colegio Infantes, Colegio San Sebastián, Colegio La Patria, Colegio de Señoritas El Rosario y el Instituto Belén, que son las instituciones educativas más antiguas en Guatemala y tradicionalmente han participado en los desfiles escolares cada año”, comentó el arqueólogo Julio Cañas.

En aquella época todos los planteles fueron obligados a militarizarse y salir a desfilar con bandas de guerra para el 15 de septiembre, pero después de la caída del dictador, la situación cambió, sin embargo, la tradición de celebrar ese acontecimiento con música de tambores, clarinetes, bombos, trompetas, entre otros instrumentos, persiste.

“Con el paso del tiempo, las bandas de guerra empezaron a desaparecer y a ser sustituidas por grupos que entonan otro tipo de melodías”, aseguró Cañas.

En la actualidad los desfiles y los conjuntos musicales que están conformados por los estudiantes de los centros educativos representan para los guatemaltecos un fervor cívico para conmemorar las fiestas de independencia.

Con alegría y pasión cívica, los estudiantes que componen la formación de la banda ensayan durante meses para que al compás del director del grupo se escuchen los redoblantes, bombos y los agudos sonidos de la lira.

“La banda escolar debe escucharse como un solo sonido, todos deben tocar su instrumento de forma sincronizada para lograr armonía en la música”, expresó Andrés Duarte, redoblante de una pequeña banda escolar.

Establecimientos como el Colegio San Sebastián marchan y tocan como una banda militar, se desplazan por las calles con pasos firmes y disciplinados a través de la ejecución de movimientos sencillos, realizados de forma simultánea con vigor y precisión.

También existen aquellos que promueven música alegórica, acompañados por jóvenes que bailan al compás de la música.

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