China se enfrenta a grave tragedia ambiental tras hundimiento de petrolero

0
283

Shanghái (China), 16 ene (EFE).- Las autoridades chinas luchan hoy por contener la extensión de las manchas de contaminación aparecidas tras el hundimiento del petrolero Sanchi, que han crecido en las últimas horas, poniendo de manifiesto que el país afronta la tragedia ambiental más grave de los últimos tiempos.

Los informes más recientes de la Administración Estatal de Océanos hablan de tres manchas de petróleo encontradas el lunes en zonas cercanas a donde se produjo el hundimiento, una de 14,8 kilómetros de largo, otra de 18,2 kilómetros y otra de cinco kilómetros.

Las manchas pueden verse fácilmente desde los aviones de vigilancia, confirmó este organismo en un comunicado en el que no se precisa si lo derramado es parte de la carga del buque, petróleo condensado y ligero (más sencillo de limpiar) o si es combustible, más complicado de eliminar.

El Sanchi, un petrolero iraní registrado en Panamá, explotó y se hundió el pasado domingo por la tarde, ocho días después de colisionar el día 6 contra el mercante CF Crystal, de bandera hongkonesa, a unas 160 millas náuticas (300 kilómetros) al este del estuario del río Yangtze, junto a la ciudad de Shanghái.

Tras la explosión, las autoridades chinas suspendieron las tareas de búsqueda de los 29 marineros que seguían desaparecidos, por lo que los equipos de emergencia solo lograron rescatar los cuerpos sin vida de tres de los 32 tripulantes, treinta iraníes y dos bengalíes.

El buque transportaba 136.000 toneladas de petróleo condensado y una buena parte de ese cargamento ardió durante el incendio que consumió durante una semana el buque, aunque otra parte podría haber acabado en el océano.

En la explosión, la proa del petrolero se hundió inmediatamente por lo que, según indicó la organización de defensa del medio ambiente Greenpeace Asia Oriental en su último comunicado sobre este asunto, los depósitos de combustible podrían estar intactos y el fuel podría derramarse en los próximos días.

“Dado que los tanques de combustible en este tipo de buques se encuentran cerca de la sala de máquinas, es probable que se hayan mantenido intactos desde la colisión inicial”, apuntó el profesor de la Unidad de Ciencias de Greenpeace International en la Universidad de Exeter (Reino Unido), Paul Johnston.

Por ello, la vigilancia y evaluación por parte de las autoridades es fundamental para comprender el alcance del posible impacto ambiental y para decidir los próximos pasos apropiados en términos de recuperación del derrame.

“Las autoridades pertinentes de China están movilizando fuerzas de monitoreo en el mar y en el aire para detectar la información necesaria sobre la contaminación y estamos dispuestos a mantener la cooperación con las partes implicadas”, apuntó hoy en rueda de prensa el portavoz del Ministerio chino de Asuntos Exteriores, Lu Kang.

Sin embargo, las autoridades chinas no han divulgado hasta ahora detalles de cómo están llevando a cabo las operaciones de limpieza.

Técnicos chinos e iraníes estudian la caja negra del petrolero que rescataron del buque poco antes de su hundimiento, con el objetivo de determinar las causas del accidente.

El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) pidió este lunes que no se escatimen esfuerzos para limpiar el derrame e hizo un llamamiento “para la movilización urgente de todos los equipamientos disponibles para remover los productos tóxicos y así reducir la amenaza que supone para la vida marina”.

“Sabemos que un desastre medioambiental se está desarrollando delante de nuestros ojos. El tanque afectado está perdiendo su condensado, que es tóxico para mamíferos marinos, peces, tortugas marinas y aves marinas”, apuntó en un comunicado.

Este mar, explica, es uno de los espacios medioambientales marinos más ricos y productivos que existen en el planeta, y sus aguas son poco profundas, lo que lo hace extremadamente vulnerable al derrame.

En este sentido, Greenpeace Asia Oriental apuntó que el suceso se produjo en un importante terreno de desove para muchas especies comerciales, como Thamnaconus septentrionalis o calamar espada (Uroteuthis edulis).

En esta época del año, el área es utilizada para invernar por especies comestibles comunes como el aguilucho (Trichiurus japonicus), corvina amarilla (Larimichthys polyactis), carpincho (Scomber japonicus) o cangrejo azul (Portunus trituberculatus).

El área también se encuentra en la ruta migratoria de muchos mamíferos marinos como ballena jorobada, ballena franca y ballena gris.

Según explicó la experta de la escuela de ciencias biológicas de la Universidad de Hong Kong, Yvonne Sadovy, al diario South China Morning Post, “la contaminación por petróleo da aún un mayor estrés a un ecosistema marino ya dañado en el Mar Oriental de China”, apuntó la experta, quien aseguró que la pesca en el área ya estaba “extremadamente degradada” por el exceso de capturas. EFE

Compartir