2018: Guatemala consiguió fortalecer las finanzas públicas como parte del eje de transparencia de la actual administración

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Brenda Larios

Ciudad de Guatemala, 10 ene (AGN).- El Gobierno de Guatemala logró la consolidación de las finanzas públicas durante el 2018, por medio de la implementación de la democratización de la adquisición de los Bonos del Tesoro y la aprobación, a partir de la apertura y la participación, del Presupuesto General para el ejercicio fiscal 2019.

La búsqueda de consensos, promovida mediante el ejercicio del Presupuesto Abierto, fue vital para que fuera aprobado el Presupuesto General de Ingresos y Egresos del Estado 2019 enfocado en los ejes prioritarios del trabajo gubernamental.

El Congreso de la República aprobó este presupuesto por medio del decreto 25-2018, por 87.715,0 millones de quetzales, de los cuales 57.273,8 millones corresponden a funcionamiento, 17.030,1 millones a inversión y 13.411,0 millones a pago de deuda pública.

Esta Ley define las asignaciones presupuestarias con base en las prioridades de trabajo del presidente Jimmy Morales y que corresponden a salud, educación seguridad y carreteras.

La cartera con mayor asignación es Educación, con 16.522,5 millones de quetzales, en su mayoría para funcionamiento (16.367,7 millones) y 154,8 millones para inversión.

Este fue el primer presupuesto aprobado por el Legislativo luego de tres años de gestión del presidente Morales, tras asumir el cargo en 2016.

Bonos del tesoro

En relación con los bonos del tesoro, el gGobierno logró bajar un uno por ciento la deuda pública bonificada de 7,5 por ciento a 6,5 por ciento, lo cual significó un ahorro importante para la sostenibilidad de las finanzas públicas de Guatemala.

Este ahorro, a su vez, permitió que el Estado de Guatemala ahorrara recursos en 2018 y los mismos se reutilizaran para cumplir con obligaciones y compromisos de servicio a la población, como el aumento de Q3 a Q4 para la refacción escolar.

Democratización de los Bonos del Tesoro

En el tema de la democratización de los Bonos del Tesoro, se logró el año pasado la colocación en el mercado de los  bonos para pequeños inversionistas, los que generaron opciones de inversión desde 10.000 hasta 500.000 quetzales para personas individuales.

Entre las adjudicaciones figuran los 12.271 millones de quetzales en 2018. El Ministerio de Finanzas Públicas (Minfin) dijo que se otorgaron 576 millones de quetzales, de los cuales 150 millones se concedieron a una tasa anual de 5,99 por ciento y con vencimiento el 21 de julio de 2025.

Mientras que los otros 426 millones de quetzales se adjudicaron a una tasa de 6,49 por ciento y los documentos vencen el 18 de abril de 2033.

De los 12.271,55 millones de quetzales, 15 millones fueron otorgados a pequeños inversionistas guatemaltecos.

Estrategia financiera

El Ministerio de Finanzas Públicas (Minfin), con el apoyo del Banco Mundial (BM), presentó la “Estrategia Financiera ante el Riesgo de Desastres”, la cual presenta una serie de instrumentos para que el país cuente con mecanismos de gestión, planificación y herramientas financieras para la atención de emergencias ante cualquier tipo de desastre natural.

La estrategia plantea la previsión presupuestaria para la cobertura de sucesos catastróficos, la administración eficiente y transparente de los recursos para la reducción del riesgo de desastres, con el objeto de fortalecer la resiliencia fiscal del país y la capacidad de respuesta ante una emergencia.

 Este plan estratégico se presentó luego de la erupción del volcán de Fuego el pasado 3 de junio. En este sentido, en el Proyecto de Presupuesto General de Ingresos y Egresos del Estado 2017 y 2018, se realizaron las previsiones necesarias para estar preparados fiscalmente frente a potenciales eventos de desastres.

Entre los instrumentos planteados se encuentran: Presupuesto para la gestión del riesgo de desastres, reasignación presupuestal, fondos para la atención de emergencias, seguros, reaseguros, bonos catastróficos, créditos contingentes, créditos posdesastre, y donaciones.

La estrategia es parte de un programa de política pública con enfoque de atención emergente ante catástrofes, el cual se viene gestionando con el Banco Mundial y se pretende fortalecer la estructura organizacional y funcional de la gestión ante el riesgo de desastres incluyendo la revisión de la normativa y ley para la prevención, coordinación y gestión de emergencias.

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