Beijing, 30 nov (PL) Una galería de Hong Kong, en el sureste de China, muestra hoy 210 reliquias de la parte continental de este país y de Kazajastán y Kirguistán que se comercializaban por la antigua ruta de la seda.

El público podrá apreciar la colección de figuras sancai, textiles, grandes murales, así como objetos de jade, oro, plata y bronce. Más de la mitad de las piezas exhibidas de China están clasificadas como tesoros nacionales grado uno.

Alrededor de 50 procedentes de Kazajastán y Kirguistán evidencian las costumbres culturales y religiosas únicas en la región.

La muestra estará abierta hasta marzo de 2018 e incluye réplicas de tamaño natural de las casas de los nómadas kazajos y kirguises, y los camellos.

La red de caminos de la Ruta de la Seda fue inscrita en la Lista de Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura en 2014 por el valor único de sus sitios arqueológicos y edificios religiosos.

Ese trayecto no solo era la principal vía para el comercio internacional de China, sino el medio de promover el arte, religión y avances de su civilización.

Precisamente el presidente chino, Xi Jinping, se inspiró en los antiguos recorridos comerciales para promover desde 2013 el proyecto de la Franja y la Ruta, enfocado en interconectar a distintos continentes en una gran plataforma de intercambio económico y de infraestructuras.

Esa iniciativa quedó incorporada en los estatutos del gobernante Partido Comunista durante el reciente Congreso de la agrupación y será la vía para activar la cooperación internacional sobre la base del respeto mutuo, la equidad y la justicia.

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