Por Fausto Triana

Santiago de Chile, 7 oct (PL) Un feriado el lunes fue quizá la clave para el desplazamiento hoy de Chile a Sao Paulo, donde el próximo martes enfrentará a Brasil, en la eliminatoria sudamericana de fútbol hacia la Copa del Mundo de Rusia 2018.

 

La decisión del técnico Juan Antonio Pizzi recibió el espaldarazo de hinchas y comentaristas deportivos. No hay mañana de cara a Rusia y Chile, con la soga al cuello, necesita desesperadamente como mínimo un empate ante Brasil.

Si bien la Roja no es la única en situación extrema, depende de sí misma. Acumula 26 puntos y marcha en tercer lugar en zona de confort, pero una derrota contra la canarinha prácticamente los dejará fuera del Mundial.

Ausente Arturo Vidal por dos tarjetas amarillas, Charles Aránguiz en algodones y Marcelo Díaz no convocado en el plantel, el entrenador tendrá que buscar soluciones para el mediocampo frente a un contrincante letal en sus veloces contragolpes.

Las estadísticas no son favorables para los chilenos que nunca han podido sumar puntos en sus visitas al gigante sudamericano a lo largo de la historia del balompié.

Peor aún, Brasil ganó como local los cinco encuentros que tuvo frente a Chile en certámenes sudamericanos clasificatorios para las lides del orbe. La última vez en 2009 en Salvador de Bahía por 4-2, en la andadura hacia Sudáfrica 2010.

Los marcadores tampoco ofrecen aliento a los chilenos. Desde el más cerrado 1-0 en el Maracaná en 1954, hasta la goleada 5-0 camino a Alemania 2006.

Sin embargo, la tendencia al espíritu patriótico, arengas, análisis encendidos de los expertos y muchas suspicacias sobre el arbitraje, la FIFA y lo que puedan hacer el restos de los contrincantes dominan en absoluto el ambiente.

El ecuatoriano Roddy Zambrano será el árbitro del duelo Brasil-Chile, una figura que según algunos periodistas locales es muy permisiva y usa las tarjetas de amonestación a veces de manera festinada.

La presencia en Argentina del titular de la FIFA, Gianni Infantino, fue muy criticada por los chilenos y comentaristas de otros países, al considerar que se trató tácitamente de un espaldarazo a la Albiceleste.

Queda claro que una Copa del Mundo sin Lionel Messi, para muchos el mejor jugador del momento, hará bajar las ganancias de los patrocinadores.

Calculadora en mano, el instrumento favorito de la mayoría de los sudamericanos actualmente, los escenarios apuntan en varios sentidos.

Si Argentina (25 puntos) vence a Ecuador (20) estaría clasificado para Rusia 2018, lo mismo que Chile (26) si empata con Brasil (38).

Ya luego viene un laberinto inextricable. A Colombia (26) pudiera servirle una igualada con Perú (25) y los incaicos alcanzan un boleto destino Rusia si triunfan.

Por último, el ave fénix Paraguay (24) ingresa a la pelea con doblegar a Venezuela (9), y Uruguay (28), virtualmente clasificado, no vería mal pactar empate con Bolivia (14).

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