Brenda Larios

Ciudad de Guatemala, 12 sep. (AGN). – El Gobierno de Guatemala participa en la Convención de las Naciones Unidas de la Lucha contra la Desertificación (UNCCD) junto a 4.000 delegados de 196 países, en la que se promueven estrategias y programas que permitan reducir la vulnerabilidad y procesos de desertificación a nivel mundial.

La delegación guatemalteca fue representada por el ministro de Ambiente y Recursos Naturales, Sydney Samuels. La convención se realiza del 6 al 16 de septiembre en la ciudad de Ordos, Mongolia Interior, China.

La cartera de Ambiente informó en un comunicado que el ministro Samuels presidió la mesa de alto nivel denominada “Degradación de la tierra, un desafío para el desarrollo, la prosperidad y la paz”, donde instó a los participantes a tener interacciones entre los diferentes sectores socioeconómicos para promover estrategias y programas que permitan reducir la vulnerabilidad y los procesos de desertificación en el mundo.

Durante el segundo día de la convención, el titular de la cartera ambiental de Guatemala presentó las conclusiones de la mesa de alto nivel en la que participó.

Samuels forma parte de los 80 ministros que discutieron la neutralidad de la degradación de la tierra como respuesta viable a las crecientes amenazas de desertificación.

Se espera que los países anuncien sus objetivos, la cantidad de tierra que planean restaurar o rehabilitar durante los próximos doce años, las medidas que aborden las emergentes amenazas de migración forzada, sobre la arena y tormentas de polvo y el fortalecimiento de las comunidades amenazadas por la sequía.

Durante el desarrollo de la conferencia se entregó el Premio a la Política del Futuro (FPA, por sus siglas en inglés) a los países de etíope de Tigray, Brasil y China por sus acciones ante la desertificación.

Según datos oficiales presentados en esta convención, más de 2.000 millones de hectáreas de tierra productiva se degradan y más de 1.500 millones de personas viven en tierras degradadas.

Sin una acción conjunta, la pérdida anual de 12 millones de hectáreas de tierra productiva, en promedio, se espera que empeore ante las severas y frecuentes y recurrentes sequías severas.

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