Elmer Telón Galdámez

Ciudad de Guatemala, 12 ago (AGN).- La implementación de una estrategia de prevención de la violencia y el delito es una ruta necesaria y urgente en Guatemala, donde nunca antes se tuvo, por lo que requiere apoyo e inversión, señaló hoy una organización humanitaria.

El Grupo de Apoyo Mutuo (GAM) -una ONG dedicada al monitoreo de los derechos humanos y del impacto de la violencia en Guatemala- apeló a un mayor presupuesto para esta nuevo enfoque estratégico contra la criminalidad.

“Todo lo que sea prevención hay que impulsarlo con fuerza, por cada quetzal invertido en prevención del delito, el Estado ahorra cien en reacción”, dijo Mario Polanco, director del GAM.

Hizo ver que en la historia del país “ningún gobierno ha desarrollado un plan concreto hacia este fin”.

“Esto tiene que ser (un esfuerzo) nuevo, (porque) nadie lo ha hecho. Nadie, nadie”, enfatizó al ser preguntado por la estrategia que impulsa la administración del presidente Jimmy Morales.

“Creo que si se quieren ver resultados importantes, el Ministerio de Gobernación debe invertir”, complementó. 

Explicó que los programas que se implementen deben partir de la cooperación interinstitucional y la inclusión comunitaria, con el fin de alcanzar logros significativos en materia de seguridad.

Enfatizó que hay que aumentar el presupuesto en el aspecto preventivo. “Este tema tendría que tener por lo menos diez veces más de lo que tiene asignado actualmente”, afirmó

Insta a extender planes y programas

Polanco agregó que “si se está desarrollando una política de prevención del delito, debe estructurarse de manera interinstitucional, debe involucrarse a los ministerios de Salud y Educación, pero sobre todo a los gobiernos municipales y a la comunidad”.

El activista fue consultado respecto a las políticas públicas municipales de prevención, entregadas la semana pasada a los primeros 29 municipios de cuatro departamentos: Huehuetenango, Guatemala, Petén y Zacapa. En estos municipios la Policía Nacional Civil (PNC) trabajó junto a las autoridades locales y la sociedad civil en la generación de esos planes.

Polanco resaltó que debe trabajarse activamente con “corporaciones y consejos municipales para involucrar a las comunidades en la prevención del delito y la violencia”.

Plataforma y aspiración

El pasado 14 de julio el Gobierno presentó  la Estrategia Nacional de Prevención de la Violencia y del Delito, la cual permite abordar las causas primarias de la problemática, atendiendo a la realidad de cada territorio, con una visión a largo plazo, orientada a la construcción de una cultura de prevención que incida en la calidad de vida y ejercicio óptimo de derechos de la población guatemalteca.

Es consistente con el enfoque de la Política Nacional de Seguridad y complementaria en materia de seguridad ciudadana, ya que se constituye en un instrumento que orienta la gestión institucional y la implementación integrada de los enfoques de desarrollo social y prevención de la violencia y el delito con la intención de:

a) Lograr una efectiva convergencia con la agenda de desarrollo social bajo la premisa de que la seguridad y la convivencia pacífica son causa y efecto del desarrollo.

b) Alcanzar niveles óptimos de integración entre la acción del Gobierno central con los gobiernos municipales, promoviendo gobernanza local, a partir de un enfoque territorial e incluyente.

c) Obtención de resultados tangibles y verificables en la reducción de la violencia y el delito, que se valoren por la sociedad y se repliquen a diferentes niveles y territorios.

Presencia en las escuelas

El director del GAM dijo que “espero que se invierta más en el trabajo que se realiza con las escuelas, ojalá que se incremente el número de policías encargados de resguardar los centros educativos”.

Según información de la PNC, a la fecha 1.500 escuelas han sido atendidas por la Subdirección General del Prevención del Delito de la PNC, donde se ha brindado orientación a niños y adolescentes para que no se involucren o sean reclutados o intimidados por grupos antisociales generadores de criminalidad.

“En la medida que se involucren los diversos actores de la sociedad, organizaciones sociales, municipales, gobiernos locales, en esa medida se podrá generar un impacto enorme en la sociedad”, dijo Polanco.

Sobre los impactos positivos aclaró que “sabemos que no podemos tenerlos de forma inmediata”, pero especificó que existen ejemplos concretos de resultados satisfactorios.

Con una buena política e inversión en el tema “Bogotá pasó de 400 a 24 muertos por cada 100.000 habitantes en 20 años”, lo que evidencia que los cambios son posibles, concluyó el activista.

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