Foto: Andrés Monroy

Ciudad de Guatemala, 28 jul (AGN) – En el marco de la celebración de los 100 años de haber sido esculpida, la imagen de Jesús Nazareno de la parroquia de San Miguel Arcángel, Pochuta, Chimaltenango, fue consagrada por el presidente de la Conferencia Episcopal de Guatemala (CEG), monseñor Gonzalo de Villa.

El rito de consagración tuvo lugar en medio de oraciones y de escenas de emoción por parte de los habitantes del municipio, quienes consideraron una “bendición” haber llegado al “feliz día” que representó la esperada consagración de la amada imagen a la cual siempre apelan frente a sus problemas y adversidades y a la que agradecen los favores que les dispensa el creador.

Los habitantes de Pochuta también consideran una “doble bendición” y un “privilegio” que el feliz hito para la comunidad católica haya correspondido a monseñor De Villa, quien en enero de este año se convirtió en el presidente de la CEG.

Una vez culminada la ceremonia de Consagración, el Nazareno fue sacado de su templo en una histórica procesión para impartir bendiciones al pueblo de Pochuta y sus visitantes, em una jornada cuyas imágenes perdurarán en la memoria de los pochutecos a lo largo de muchas generaciones.

Historia

Un artículo firmado por Gustavo Adolfo Ramírez G. del sitio Cucurucho en Guatemala da cuenta que la consagrada imagen fue tallada por el escultor Julio Dubois, en su taller ubicado en la ciudad de Guatemala, en el año 1917, como un encargo del señor Francisco Ruiz (+) quien en esa época era propietario de finca San Alberto.

Para su realización, el maestro Dubois puso como condición que se le facilitara la madera, por lo que don Francisco trasladó la troza extraída de un cedro de finca San Alberto, Pochuta, usando una carreta jalada por bueyes para llevar la pieza hasta la estación del ferrocarril. Después de una espera de casi dos años (1915-1917), la imagen del Nazareno fue entregada por el maestro Dubois y trasladada por la misma vía, para que finalmente quedara expuesta a la veneración de los fielesque rápidamente fueron aumentando.
Debido a la falta de un lugar en el que la imagen se conservara adecuadamente, la misma se deterioró y fue necesario someterla a un proceso de restauración, trabajo encomendado al escultor y pintor antigüeño Manuel Francisco Ruiz Castillo. Lamentablemente no fue documentada con fecha esta primera restauración.

Desde su llegada a nuestra tierra, la veneración a la imagen del Nazareno fue aumentando y comenzaron a surgir peregrinaciones de los municipios de Patzún, Patzicía, Tecpán y algunos pueblos de la costa sur, que con gran devoción imploraban favores a través de su intercesión. Era común ver llegar familias con mulas cargadas de cobijas y alimentos, que de rodillas le ofrecían tercios de candelas, las que esperaban hasta consumirse, para luego iniciar el retorno a su lugar de origen. Lamentablemente esta tradición se fue extinguiendo con la renovación generacional, la influencia negativa de los tiempos modernos y la difícil ubicación de nuestro municipio. Los peregrinos también le atribuían algunos milagros, los cuales no fueron documentados oportunamente.

El paso del tiempo y el uso constante de la imagen para sacarla en procesión los viernes de cuaresma, causaron serios daños en su base, siendo necesario someterla a un proceso de consolidación, el que fue realizado por el maestro antigüeño Virgilio Castillo, en el año 1990, siendo párroco el señor Diego Muxtay Sincal. El 18 de septiembre de 1991, nuestro municipio fue sacudido violentamente por un terremoto que destruyó parte del templo, sin embargo, la imagen permaneció en su base y fue encontrada entre restos de pared que no le causaron ningún daño

La imagen del Nazareno pochuteco se caracteriza por su cabellera tallada, en vez de usar cabellera de pelo natural como otros nazarenos. Su cruz la carga sobre el hombro derecho, a diferencia de la mayoría de imágenes nazarenas que la llevan en el hombro izquierdo.Su rostro moreno, perfectamente delineado, denota un gesto de extremo agotamiento y compasión por los pecados de su pueblo, con los labios entreabiertos que muestran parte de su dentadura y pequeños hilos de lágrimas que complementan su fatigada fisonomía. Mide 1.41 Mts. de la cabeza a los pies y 1.46 Mts. tomando en cuenta el alto de la base que es de 0.05 Mts.

Para la posteridad y el enriquecimiento cultural de las futuras generaciones, hoy, después de una afanosa búsqueda, sale a luz la historia de nuestro moreno nazareno, símbolo de devoción y tradición.

 

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