Información tomada de Semana.com

El corredor del Sky es el nuevo líder del tour de Francia, tras una dura etapa que marcó el comienzo de las grandes rampas y en la que Nairo Quintana fue noveno y Rigoberto Urán, séptimo. El boyacense está a 54 segundos del británico.

Montaña y calor. El Tour de Francia empezó a endurecerse en la etapa 5, la primera en el recorrido que terminó en ascenso, en la planicie de las Bellas Damas (la Planche des belles filles). Ya en el pelotón hay ausencias notables como las de Alejandro Valverde, escalador de gran condición, y Peter Sagan y Mark Cavendish, dos de los mejores embaladores del mundo, envueltos en una caída en la etapa anterior.

Con ese panorama aparecieron los llamados a protagonizar la competencia. El italiano Fabio Aru se desprendió sobre los kilómetros finales y se llevó la etapa, en la que Chris Froome se vistió con la camiseta amarilla del líder, luego de pasar tercero por la meta. Nairo Quintana fue noveno llegando a 14 segundos del británico y más los 4 segundos de bonificación para el del Sky, quedó a 54 segundos en la general.

Rigoberto Urán fue el mejor de los colombianos en la etapa y arribó sexto, demostrando que viene al Tour a pelear un puesto en el top 10 de la clasificación general.  Lo siguió Nairo y después Sergio Luis Henao (24 a 2‘32″), Esteban Chaves (30 a 2‘44″), Carlos Bentancur (32 a 3‘17″), Jarlinson Pantano (50 a 5´52″) y Darwin Atapuma (100 a 14‘00″).

Fue una  jornada en la que los escaladores estaban llamados a hacer la diferencia y en la que el grupo se rompió rápidamente. Apenas se bordeaban los 10 kilómetros cuando ocho corredores se escaparon. Entre esos, Hagen suponía el mayor riesgo, pues en la general estaba ubicado a solo 16 segundos de Geraint Thomas, el líder de la general y gregario de lujo de Chris Froome.

Cuando apenas se completaban 12 de los 160 kilómetros de la etapa, los fugados ya aventajaban al pelotón por más de tres minutos. El BMC asumió el liderato de la persecución y el ritmo se puso duro. Los ciclistas avanzaban a más de 48 kilómetros por hora. Eso, sumado a la fuerza con la que el sol, a más de 35 grados, golpeaba a los corredores, derivaba en una mezcla difícil que a la vez era la antesala de los primeros premios de montaña significativos que se avecinaban en la etapa y en lo que va del tour.

Sobre los 100 kilómetros, en los momentos previos al comienzo de las rampas, Edvald Boasson ganó el sprint intermetidio y se llevó 20 unidades para la clasificación por puntos. Mientras tanto, las camisetas rojas del BMC seguían imponiendo el paso en el pelotón, pensando en los interéses de su líder, Richie Porte. Minutos después, Jan Bakelants pasó de primero en el puerto de tercera categoría de Cote de Esmoulieres.

A falta de 20 kilómetros, el pelotón empezó a deformarse y otros equipos, como el Astana de Fabio Aru, manifestaron su interés de liderar el grupo. Algunos corredores se quedaron en el camino y la diferencia con los fugados bajó de los 2 minutos, mientras Jan Bakelants y Philippe Gilbert arrancaron en solitario y asumieron la punta de la carrera.

Sobre los 7 kilómetros, aparecieron los llamados a ser protagonistas. El Sky de Froome y el Movistar de Nairo se mostraron en la vanguardia del pelotón. Para el campeón británico había buenas sensaciones, pues fue en este ascenso, en 2012, cuando ganó su primera etapa del tour, en los momentos en que empezaba a ponerle tintes gloriosos a su leyenda.

Con el bravo ritmo que impuso del pelotón, fue imposible para los fugados mantener su aventura. Sobre los 3 kilómetros, con el Sky jalando el grupo principal, los escapados fueron interceptados. Se aproximaba la rampa más dura de la competencia y algunos corredores tuvieron que abrir sus camisetas porque el calor arreciaba. El francés Thibaut Pinot, uno de los favoritos, se quedó rezagado, mientras Nairo Quintana se agazapaba tras las ruedas del Sky.

Epílogo

Cuando faltaban 2,4 kilómetros para la meta, el italiano Fabio Aru se paró sobre los pedales, atacó y se deprendió del grupo principal. Un minuto después, Froome le respondió al líder del Astana y se puso a la cabeza de la persecusión. En el camino se quedó su compañero de filas, Geraint Tohmas, que perdió el liderato. Nairo tampoco puso seguir la rueda del británico, que rápidamente apareció en la estela de Aru.

Pese al esfuerzo del campeón, que pasó tercero por la meta, Aru ganó la etapa. Los colombianos Nairo Quintana y Rigoberto Urán llegaron entre los diez primeros.

La montaña hizo su primer asomo en el tour. Pero volverá con más fuerza en la segunda semana, con puertos fuera de categoría, y cuando las piernas de la mayoría de corredores no estarán tan fuertes para responderle al asfalto. La carretera se encarga de poner a cada quien en su lugar, le dijo Winner Anacona, gregario de Nairo, a SEMANA. En la quinta etapa del Tour de Francia, los favoritos se apoderaron de las primeras casillas de la clasificación general.

En la etapa 6, los favoritos tendrán un descanso y las condiciones volverán a favorecer a los esprinters en llegada que probablemente será masiva. La montaña volverá el sábado y domingo con puertos fuera de categoría.

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