Amafredo Castellanos/Foto: Leonel Jiménez 

Ciudad de Guatemala, 5 jul (AGN).– El sector construcción de Guatemala tiene un “amplio derrame” en la actividad económica nacional, con una “huella” estimada en 46.392 millones de quetzales (unos 6.279 millones de dólares), que equivale a un 9,1 por ciento del total de la economía, superior al 3,8 por ciento de valor que le asigna la metodología del Banco de Guatemala (Banguat), dio cuenta un informe presentado hoy.

“En total, la huella estimada para el 2015 fue de Q46.392 millones en la economía, lo que representa un 9,1 por ciento del total de la economía del país si se compara con el PIB. Esto contrasta con el 3,8 por ciento de valor agregado bajo la metodología del Banguat, donde las ventas brutas del sectorconstrucción fueron de Q34.301 millones”, señala el estudio a cargo del analista Paulo de León en el informe “Boletín, Economía de la Construcción”.

En su presentación el estudio concluye que el sector construcción impacta en el 9,7 por ciento del PIB nacional, y evidencia su influencia en los ocho sectores económicos restantes por los empleos que genera, la inversión, el consumo y el financiamiento, entre otros.

De acuerdo con el análisis, las variables presentadas demuestran “la importancia de nuestro sector para la economía nacional”. Especifica, por ejemplo, el impacto o influencia positiva en el PIB de otros sectores productivos, especialmente en: industria (14,25%), comercio (13,98%) y minas y canteras (10,69%).

En otra conclusión, el estudio resalta que por cada punto porcentual que elPIB nacional varíe, el PIB construcción variará en una proporción de 1,94 por ciento en la misma dirección.

Hace ver De León que la “Huella económica” de una actividad es: “un concepto amplio de la conexión comercial que genera cada actividad económica en un país… es un concepto más amplio que las cuentas nacionales calculadas por el Banco Central de Guatemala, que solo toma en cuenta el valor incremental de una operación de construcción, sin tomar en cuenta las compras que hace el sector hacia otros sectores productivos del país, ni tampoco el efecto derrame que generan los salarios producidos por el sector, que se traducen en compras al comercio, salud y educación, entre otros”.

“La huella es, entonces: todas las relaciones intersectoriales que se derivan de las decisiones de inversión y/o negocios en el sector de construcción, así como los impactos secundarios derivados de consumos e inversionesprovenientes indirectamente del sector”, expone.

A la baja

En la presentación del Boletín, la Cámara Guatemalteca de la Construcción advierte que, para el presente año, el Banguat ha estimado el crecimiento del PIB nacional en un rango de entre 3,0 y 3,8 por ciento, que prevalece inalterable al cierre del primer semestre de 2017.

“Sin embargo –hace ver el documento-, el pasado mes de mayo (el Banguat) realizó un ajuste en la proyección de crecimiento de los distintos sectores económicos, donde se modificó a la baja la proyección de crecimiento de cinco de ellos, incluyendo al sector construcción, el cual pasó de un crecimiento proyectado del 4,9 por ciento a uno estimado del 3,6 por ciento para 2017. El Banguat –agregó– también estima que para el presente año el sector construcción representará el 2,8 por ciento del PIB nacional”.

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