Por LUIS MANUEL GALEANO ,  Associated Press
MANAGUA (AP) — El excanciller, sacerdote nicaragüense y expresidente de la Asamblea General de la ONU, Miguel D’Escoto Brockmann, murió el jueves aquejado por una enfermedad que padecía desde hace meses, informó la vicepresidenta y vocero del Gobierno, Rosario Murillo.

“Comunicamos a nuestro pueblo la partida a otro plano de vida del canciller de la dignidad nacional, Orden Augusto C. Sandino y Orden Carlos Fonseca Amador, el padre Miguel D’ Escoto Brockmann”, leyó Murillo a través de los medios oficiales.

El sacerdote de 84 años sufrió meses atrás un derrame cerebral del cual se recuperaba satisfactoriamente, según Murillo, quien añadió que la muerte fue inesperada.

D’Escoto Brockmann nació en Estados Unidos porque su padre, Miguel Escoto, era un importante diplomático del dictador Anastasio Somoza García, fundador de la dinastía de los Somoza que gobernó el país por más de 40 años y que fungió como su padrino de bautismo.

En los años setenta, después de haber sido ordenado sacerdote de la orden de los Maryknoll, D’Escoto Brockmann, abrazó la teología de la liberación e ingresó en secreto a formar parte de la guerrilla del Frente Sandinista de Liberación Nacional, fundada por Carlos Fonseca Amador que luchaba por derrocar a los Somoza.

Fue miembro del denominado “Grupo de los 12”, que conformaban intelectuales nicaragüenses y personas de alto prestigio, que se pronunciaron nacional e internacionalmente, por la salida de Anastasio Somoza Debayle del poder.

En 1984, el papa Juan Pablo II prohibió a D’Escoto Brockmann oficiar misa. La prohibición también fue extensiva para los sacerdotes Ernesto Cardenal (de la orden trapense), Fernando Cardenal (orden jesuita) y Edgard Parrales (orden de los diocesanos). Todos tenían un cargo oficial en el gobierno sandinista de los años ochenta y simpatizaban con la teología de la liberación. El papa Francisco dejó sin efecto esta prohibición en 2014.

Al perder fuerza el FSLN en 1990, Miguel D´Escoto, se convirtió en asesor del líder de ese partido. Cuando Daniel Ortega volvió al poder en 2007, lo nombró su asesor para Asuntos Exteriores y lo envió como representante de Nicaragua en las Naciones Unidas. Ese mismo año fue electo como presidente de la Asamblea General de ese foro mundial.

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