Brazil's President Michel Temer speaks during a press conference following allegations that he gave his blessing to payment of hush money to a politician convicted of corruption, on May 18, 2017 in Brasilia. Temer faced growing pressure to resign Thursday after the Supreme Court gave its green light to the investigation over allegations that he authorized paying hush money to already jailed Eduardo Cunha, the disgraced former speaker of the lower house of Congress. / AFP PHOTO / EVARISTO SA

Brasilia, Brasil | AFP | viernes 19/05/2017 

La fiscalía general de Brasil acusó al presidente Michel Temer de intentar frenar el avance de la Operación Lava Jato, que indaga el pago de sobornos en Petrobras, en un pedido de investigación cursado a la corte suprema que fue revelado este viernes.

Según el documento, Temer habría actuado en coordinación con Aécio Neves, candidato presidencial en 2014, que este jueves fue suspendido tanto de su mandato en el Senado como de la presidencia del partido de centroderecha PSDB.

“Se verifica que Aécio Neves, en articulación, entre otros, con el presidente Michel Temer, buscaron impedir que avancen las investigaciones de Lava Jato, sea por medio de medidas legislativas o por medio del control de nombramientos de los comisarios de la policía que conducirían las investigaciones”, señala el texto al que accedió la AFP.

“De esta manera, se vislumbra igualmente la posible práctica de crimen de obstrucción a la Justicia”, concluye.

Las acusaciones se realizan en base a las delaciones premiadas de ejecutivos del gigante mundial de la alimentación JBS.

Brasil vive en estado de conmoción política desde que el miércoles por la noche el diario O Globo revelara el contenido de una conversación entre Temer y uno de los dueños de JBS, Joesley Batista, en la que el mandatario parece concordar con el pago de un soborno para comprar el silencio del exdiputado Eduardo Cunha, que purga una pena de 15 años de cárcel por corrupción.

Temer ha sido criticado por no haber denunciado a Batista por sus confidencias ilegales.

El jefe de Estado de 76 años rechazó tajantemente esas acusaciones, así como los llamados a que presente su renuncia.

El STF abrió el jueves una investigación sobre el caso.

El pedido de la fiscalía divulgado este viernes podría acentuar considerablemente la presión sobre Temer.

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