Donis Figueroa /DF

Ciudad de Guatemala, 29 mar (AGN).- Guatemala está tomando una posición pionera con la implementación del nuevo modelo de gestión penitenciaria, aseguró hoy la experta del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN), Corinne Dedik.

“El primer país que implementó este modelo y donde se creó fue República Dominicana, pero actualmente no existe ningún otro país a nivel latinoamericano que haya estado avanzando tanto como Guatemala en la implementación de este nuevo modelo”, dijo Dedik a la Agencia Guatemalteca de Noticias (AGN) tras presentar un análisis del proyecto de reformas al Sistema Penitenciario (SP) que impulsa el gobierno del presidente Jimmy Morales.

Resaltó que con este nuevo modelo se pretende retomar el control de las cárceles, reducir el hacinamiento y la tasa de reincidencia, a través de programas efectivos de rehabilitación.

Indicó que la situación actual del SP “es muy crítica” tanto en términos de infraestructura como por una sobrepoblación de reclusos de hasta el 300 por ciento y en déficit de personal a cargo de mantener el control de los centros de privación de libertad.

“Los espacios se han vuelto desordenados y es muy difícil para la misma institución llevar a cabo con ese hacinamiento toda la logística penitenciaria y prestar los servicios a los reos, pero también se hace difícil supervisar de manera adecuada a la población reclusa”, explicó la analista.

Reconoció que con la reciente inauguración del primer centro del nuevo modelo de gestión en Fraijanes I, se están logrando los objetivos planteados en las reformas al sistema.

Priorizan mujeres

Dedik enfatizó en que si bien es cierto que la población mayoritaria del SP son hombres (90 por ciento), la ocupación es más elevada en la población de las mujeres (562 por ciento), y particularmente entre las féminas cumpliendo condena, que es de un 800 por ciento, es decir que ocho ocupan el espacio de una.

“Se decidió priorizar la implementación de este modelo en los centros de mujeres, y específicamente en el grupo que está cumpliendo condena, porque están cumpliendo la mayor cantidad de hacinamiento, la fase de cumplimiento de la condena es la más importante en la fase de rehabilitación”, acotó.

Recordó que está previsto que el Ministerio de Gobernación implemente este modelo en cinco centros con capacidad para 800 espacios a fin de año. Estos centros serán administrados por personal capacitado en la Academia Penitenciaria.

“Con esta medida, la tasa ocupacional de las cárceles de mujeres bajaría de 560 por ciento a 250 por ciento, las cárceles de cumplimiento de condena ya no estarían hacinadas, lo cual corresponde al modelo de gestión penitenciaria que tiene una política de cero hacinamiento, cero ocio y de prioridad al tratamiento penitenciario”, concluyó la experta.

 

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