Displaced residents of western Mosul evacuate their neighbourhood on March 15, 2017, as Iraqi forces continue to advance in the embattled city combatting Islamic State (IS) group jihadists. / AFP PHOTO / AHMAD AL-RUBAYE

Mosul, Irak | AFP | miércoles 15/03/2017 

Cada día centenares de personas caminan por las carreteras, con bolsas llenas a cuestas, huyendo del sector occidental de Mosul, de donde 100.000 personas han tenido que huir desde que las fuerzas iraquíes lanzaron una ofensiva para desalojar a los yihadistas del Estado Islámico (EI).

En total, 97.374 personas, es decir 16.229 familias, huyeron de los combates, anunció el miércoles la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

Este balance representa un aumento de unas 17.000 personas respecto a la cifra difundida el martes por la OIM.

Según la organización, en la región de Mosul hay 238.000 personas consideradas como desplazadas.

Cuando se lanzó la ofensiva, el 19 de febrero, unas 750.000 personas vivían en la parte oeste de esta ciudad del norte de Irak.

Los desplazados son de hombres, mujeres y niños, con la ropa cubierta de polvo, que caminan a veces durante horas antes de llegar a un retén, donde las fuerzas de seguridad intentan descubrir si hay miembros del EI entre ellos, constató un periodista de la AFP.

La mayoría no tiene otra opción que amontonarse en los campamentos de refugiados de los alrededores de la ciudad sitiada.

Hajj Ahmed, de 55 años, abandonó recientemente Mosul. “Todos los edificios fueron destruidos por coches bomba. Algunas familias todavía están atrapadas” en la ciudad, dijo a la AFP.

– Artefactos explosivos –

En el frente militar, las unidades contraterroristas (CTS), en primera línea durante la toma de la parte oriental de Mosul, siguen buscando artefactos explosivos camuflados por el EI en los sectores bajo control de las fuerzas iraquíes.

El CTS lleva a cabo “una operación de limpieza y búsqueda de bombas y coches bomba”, explicó a la AFP el teniente general Abdulwahab al Saadi, uno de los responsables de la unidad.

El militar dijo que este miércoles no habría operaciones en nuevos sectores de la ciudad.

Otro oficial del CTS, el general Maan al Saadi, confirmó que las operaciones del miércoles estaban focalizadas en la “limpieza” de los sectores conquistados.

El martes las fuerzas gubernamentales iraquíes anunciaron la toma de un nuevo emblema de la ciudad, la estación de ferrocarril, una plataforma estratégica que desde la llegada de los yihadistas no funciona.

La estación, construida en los años 1940, permitía el transporte de mercancías desde Turquía y Siria hasta Bagdad y Basora (sur) y ya había sufrido “numerosos ataques terroristas” antes de la llegada del EI en 2014, explicó Salam Jabr Saloom, director general de la compañía nacional de ferrocarriles.

El comando conjunto de las operaciones, que coordina la lucha contra EI, anunció asimismo la conquista de dos localidades al noroeste de Mosul.

La conquista de la parte occidental de la ciudad permitiría al poder iraquí afianzar su autoridad sobre la totalidad de Mosul e infligiría un revés mayor al grupo yihadista ultraradical sunita.

Mosul, una ciudad donde el jefe de Estado Islámico, Abu Bakr al Bagdadi hizo su única aparición pública en julio de 2014, es el último gran bastión del grupo yihadista en Irak.

Además de la estación de trenes, las fuerzas iraquíes arrebataron al EI varios edificios importantes o simbólicos en el oeste de Mosul, como la sede de la gobernación de la provincia de Nínive o el museo de la ciudad, vandalizado por los yihadistas.

El domingo, las fuerzas iraquíes anunciaron la toma de un tercio de la parte occidental de la ciudad.

 

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