Redacción AGN/Marlyn Valdez

Ciudad de Guatemala, 24 feb (AGN).- Guatemala redujo de 37 a 28 por cada 1.000 nacidos vivos las muertes materno-infantiles entre 2000 y 2015, según los datos de una encuesta divulgada por el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS).

En el período 2000-2005 fallecieron antes de cumplir el primer año 37 por cada 1.000 niños o niñas que nacieron vivos, pero en el 2015 se registraron 28 muertes.

De acuerdo con los datos de la VI Encuesta Nacional de Salud Materno Infantil (ENSMI) 2014-2015, seis de cada diez mujeres utilizan algún método de planificación familiar en Guatemala.

Además, una de cada diez féminas utiliza métodos tradicionales.

El sondeo señala que solo la mitad de los menores de cinco años recibe lactancia materna exclusiva, y que los departamentos de Totonicapán, Quiché, Sololá y Huehuetenango, situados en el altiplano occidental, son los que presentan mayor retardo de crecimiento en este sector de la población.

La muestra se realizó en el marco del Programa de la Encuesta Demográfica y de Salud (DFS) y tuvo como finalidad conocer la situación infantil, sexual y reproductiva del país, y constó con la asistencia técnica del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y la Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia (Segeplan).

Además de presentar indicadores básicos de salud, la ENSMI se convierte en la fuente de información para generar indicadores de país al aportar resultados de los cambios y tendencias de la salud de la mujer y la niñez guatemalteca en los últimos 28 años.

La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, las embajadas de Suecia y Canadá, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECI), MSPAS, UNICEF, entre otros, dieron el financiamiento para la encuesta.

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Según la ministra de Salud, Lucrecia Hernández Mack, la salud materno-infantil apenas es el reflejo de los procesos culturales, económicos y sociales del país.

Agregó que ha habido en los últimos 20 años menos nacimientos debido a la mayor educación y a las remesas familiares que mejoran la calidad de vida en departamentos del interior del país.

El embajador sueco, Georg Andrén, comentó que es importante tener estadísticas que sirvan de base para las propuestas políticas públicas.

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