Foto. Pedro Agustín/SCSPR

Guatemala, 10 oct (ACAN-EFE).- El general del Ejército de Guatemala Juan Manuel Pérez, jefe del Estado Mayor de la Defensa, dijo hoy que las agresiones de militares hacia la población civil son “situaciones desafortunadas, fortuitas y aisladas” y que la institución lucha para que los operativos se realicen respetando los derechos humanos e internacionales.

“No descansamos para hacer llegar el entrenamiento apropiado para entrenar a nuestras tropas en el uso racional de sus armas, de la fuerza, en el entrenamiento y el respeto a los derechos humanos (…). Son ejes transversales que ha seguido el Ministerio de Defensa”, aseguró el general, después de que ayer fueran detenidos 13 militares acusados de ejecución extrajudicial.

Los miembros de una Brigada Militar, entre cabos, sargentos, tenientes, especialistas y policías militares, están acusados de matar a golpes el 23 de diciembre de 2015 a Héctor Donaldo Contreras Sánchez, en el municipio capitalino de Mixco.

Los hechos tuvieron lugar en la Colonia El Milagro, cuando los supuestos agresores, pertenecientes a la Brigada Militar de San Juan Sacatepéquez y cuya misión era apoyar a la Policía en materia de seguridad, le dieron el alto a un grupo de jóvenes.

Presuntamente, los militares agredieron verbalmente a la víctima y luego la golpearon en el estómago con la culata de un fusil, la agarraron del cuello, la presionaron contra la pared y al faltarle el oxígeno cayó al suelo inconsciente, momento que aprovecharon para “patearlo” argumentando que se encontraba drogado, de acuerdo con la investigación de la Fiscalía.

Minutos después, el joven despertó y sus amigos lo llevaron a su casa, pero sus familiares lo trasladaron hacia un centro de salud, aunque falleció al día siguiente en su casa en los brazos de su madre.

La autopsia logró determinar que la causa del deceso del joven, que no estaba bajo los efectos de ninguna droga, fue la paliza que le propinaron los militares, pues presentaba “contusiones en un ojo, en el páncreas y en el riñón izquierdo, ruptura con estallamiento duodenal y síndrome asfíctico -trauma abdominal, peritonitis-“.

El general Pérez dijo que la institución castrense “no” tenía conocimiento de estos hechos, pero aseguró que son respetuosos de la ley y que colaborarán con las estancias correspondientes para esclarecer la situación: “Vamos a poner todas las facilidades”.

Cuestionado por si los detenidos fueron o serán separados del cargo, el general no fue claro, respondiendo que sí y que no en dos intervenciones distintas, y contestó con evasivas reiterando el respeto del Ejército a las instancias jurídicas.

No obstante, añadió, los militares colaboran con la Policía Nacional Civil (PNC) en tareas de seguridad ciudadana en base al mandato constitucional: “El ejército tiene la misión de la seguridad interior y la seguridad exterior”.

Aún así, reconoció, se continúan con las reuniones, hoy se celebra la sexta, para la “reducción progresiva” de ese apoyo militar en la labores civiles.

También el ministro de Gobernación, Francisco Rivas, se pronunció sobre este asunto y aseguró que el plan del Gobierno es concentrar la actividad de la unidad militar de Seguridad Ciudadana a los 21 municipios más violentos del país.

Una vez que se reduzca la violencia en estas localidades, paulatinamente los militares se irán retirando de sus labores de seguridad ciudadana.

Además, el Gobierno “está evaluando” las capacidades de la Policía para “para asumir todas las labores de seguridad en materia civil”, para la cual se está intensificando la preparación de nuevos cadetes: se espera que este año se graduen 2.000 agentes y 4.000 en 2017, afirmó Rivas.

Guatemala incrementó su milicia un 57 % en 6 años, al pasar de 14.193 miembros en 2008 a 22.326 en 2014, de acuerdo con el informe centroamericano Estado de la Región.

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