Ignacio Ortega

Moscú, 28 sep (EFE).- Rusia rechazó hoy todas y cada una de las conclusiones del informe internacional sobre la catástrofe del vuelo MH17 de Malasian Airlines en Ucrania, que asegura que la lanzadera de misiles que derribó al avión de pasajeros llegó desde territorio ruso.

“Rusia está decepcionada (…) Las conclusiones de la Fiscalía holandesa confirman que la investigación es parcial y está políticamente motivada”, aseguró María Zajárova, la portavoz de la Cancillería rusa.

Los rusos negaron rotundamente los dos principales argumentos de la comisión de investigación: que el misil que abatió el aparato fuera lanzado desde una zona controlada por los separatistas prorrusos y que la lanzadera Buk hubiera sido transportada desde Rusia, adonde habría regresado tras la catástrofe.

Rusia acusó al Equipo de Investigación Conjunto de admitir a expertos de Ucrania, parte implicada en el suceso ocurrido en la región de Donetsk en julio de 2014, pero ignorar las aportaciones de Moscú, que ha acusado a Kiev de abatir el avión de pasajeros.

“Es una broma de mal gusto que convirtieran a Ucrania en miembro de pleno derecho del grupo conjunto de investigación regalándole la posibilidad de manipular las pruebas en su favor”, dijo.

La diplomática acusó a la comisión internacional de “ignorar pruebas irrefutables” y aseguró que Rusia es la única que aporta “información fidedigna” al respecto.

En particular, aludió a los datos presentados este lunes por el comandante de las fuerzas radiotécnicas rusas, Andréi Koban, sobre que el misil no fue lanzado desde zonas controladas por los separatistas prorrusos.

El sistema de radares ruso ubicado en la región de Rostov del Don -muy próxima a la zona de la tragedia que costó la vida a 298 personas- “no detectó el acercamiento de objetos voladores al avión en los momentos previos al siniestro”, aseguró Koban.

“Si el Boeing malasio hubiera sido derribado por un misil disparado desde una zona situada al este del punto de la catástrofe, (el proyectil) habría sido localizado por el radar ruso”, resaltó el militar ruso.

Mientras, el Ministerio de Defensa de Rusia negó rotundamente que cualquiera de sus sistemas de misiles, incluidos los Buk, hubieran cruzado la frontera con Ucrania, como asegura el informe de la Fiscalía holandesa.

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“Ningún sistema de misiles, incluidos los Buk, cruzó la frontera ruso-ucraniana. Ya lo dijimos justo después de la catástrofe del 17 de julio de 2014”, aseguró Ígor Konashenkov, el portavoz castrense ruso.

Además, denunció que la objetividad del informe de la comisión internacional despierta muchas dudas, ya que tiene dos fuentes principales: “internet y los servicios secretos de Ucrania”.

“Para sacar conclusiones tan serias como las que se han oído se necesitan argumentos serios y, lo más importante, hechos”, insistió.

En opinión de Konashenkov, en cambio, los datos ofrecidos por los radares rusos “no pueden ser refutados de ninguna de las maneras”.

“Estamos muy interesados en conducir una investigación objetiva y en sacar a la luz a los auténticos culpables de la catástrofe. Y para ello seguiremos ofreciendo toda nuestra colaboración”, agregó.

Según el equipo internacional de investigación penal, el sistema antiaéreo Buk fue disparado desde un campo cercano a la localidad de Pervomaysk, en el este de Ucrania, que en ese momento estaba en manos de los rebeldes prorrusos.

Los investigadores aseguran que la lanzadera de misiles llegó procedente de territorio ruso y fue retirada una vez fue derribado el avión malasio con 298 personas a bordo.

En cambio, el fabricante ruso de las lanzaderas Buk-M1 hasta 1999, “Almaz-Antei”, aseguró que muy probablemente el misil fue lanzado desde la localidad de Zaroschinskoye, controlada entonces por el Ejército ucraniano.

Acusó a la comisión internacional de ignorar aspectos técnicos de la catástrofe cruciales para dirimir responsabilidades, aunque no descartó que el misil fuera disparado “por error”.

Mientras, los separatistas prorrusos insistieron hoy en negar que hubieran derribado el aparato, al carecer de sistemas antiaéreos en su arsenal.

“Eso es una locura. ¿Para qué íbamos a hacerlo? En nuestro arsenal no había esa clase de sistemas, ni los especialistas. Por eso no pudimos derribar el Boeing”, dijo Eduard Basurin, portavoz militar de la autoproclamada república popular de Donetsk.

El presidente ucraniano, Petró Poroshenko, aseguró que el informe confirma la implicación directa de Rusia en el derribo del Boeing-777, en el que viajaban 196 holandeses, 44 malasios y 27 malasios, entre otros.

“Está demostrado que el Buk fue a parar a nuestro territorio desde Rusia. Después del crimen (…) el Buk fue trasladado con urgencia a territorio ruso”, dijo

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