Foto. EFE

Mildred Morales

Ciudad de Guatemala, 4 sep (AGN).- De enero a agosto de este año, 34.021 guatemaltecos fueron repatriados desde México y 22.001 desde Estados Unidos, cuando autoridades migratorias los aprehendieron por ingresar a ambos países de forma ilegal.

Estos connacionales “probaron suerte” al emprender el arriesgado viaje hacia Estados Unidos por la falta de oportunidades de desarrollo en Guatemala, entre otras razones que dominan el espíritu de miles de personas que se aventuran y arriesgan su vida en una travesía que migrantes han calificado como “un infierno”.

Según la Dirección General de Migración (DGM), en los primeros ocho meses del año se redujo la repatriación de guatemaltecos un 32,5 por ciento, por la vía terrestre (desde México), aunque las deportaciones vía aérea (desde Estados Unidos) aumentaron un 2,4 por ciento. Datos comparados con el 2015.

Ana María Diéguez, vicecanciller del Ministerio de Relaciones Exteriores, consideró que la migración es un reto para Guatemala, ya que implica la solución de otros problemas como la pobreza, la falta de oportunidades, la exclusión, la inseguridad y desigualdad que hay en el país.

Desde el 2014, los gobiernos de Guatemala, El Salvador y Honduras promovieron acercamientos con Estados Unidos para generar estrategias que contribuyan a promover el empleo, el acceso equitativo a oportunidades, educación y trabajo.

De esa cuenta se implementó el Plan de la Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte de Centroamérica, para el que Estados Unidos destinó 750 millones de dólares, de los cuales Guatemala ha ejecutado unos 138 millones de dólares en campañas para prevenir estafas a migrantes, así como en la revisión y formulación de la Política Nacional de Empleo, entre otras acciones.

“Respecto al plan, estamos en el proceso de ver los municipios priorizados para alinear las distintas acciones de los ministerios de Gobierno y poder trabajar conjuntamente con la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, a modo de que la cooperación que se dé coincida y podamos tener un verdadero impacto en las comunidades”, expresó la vicecanciller.

A la fecha las deportaciones han disminuido considerablemente, respecto a las estadísticas de otros años, derivado de las acciones que el Gobierno implementa para reducir la migración

“Quisiéramos que la gente no migrara y por eso es un reto muy grande, porque lo que estamos buscando nosotros es que en las comunidades haya oportunidades y darle a conocer a la población sobre los peligros de la migración”, dijo.

Todos los esfuerzos de la Cancillería para atender el tema, esa es la instrucción del presidente Jimmy Morales, concluyó.

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