Fotos. EFE

Carlos de Torres

Revel (Francia), 12 jul (EFE).- Michael Matthews (Canberra, 1990), alias “Bling”, vencedor de la décima etapa del Tour, cumplió el mejor de sus sueños en Revel, al imponerse al esprint por delante de uno de sus referentes en el ciclismo, el eslovaco Peter Sagan, el hombre que se enfundó el maillot arcoiris en el pasado Mundial de Richmond.

Matthews es australiano, pero no significa que proceda de la pista. Lleva la velocidad en la sangre, y un día se entregó a las motos, pero pronto descubrió sus habilidades con la bicicleta.

La evolución como ciclista fue meteórica. En 2010, con 19 años, se proclamó campeón del mundo sub’23 y poco después firmó un contrato de dos años con un equipo World Tour, el Rabobank. Sólo llevaba cuatro años compitiendo y en 2011 ya ganó una etapa en el Tour Down Under con la escuadra holandesa.

Al principio sufrió la presión, la que él se imponía. “Iba a cada a ganar y eso mentalmente se hace duro al cabo de un tiempo”. Sus piernas estaban preparadas, pero su cabeza era otra historia

Desde juvenil el australiano es conocido como Bling (en inglés, algo así como joya reluciente). Se lo empezó a llamar el padre de un amigo de Canberra, porque cuando empezó a andar en bici iba lleno de cadenas y brazaletes.

Aún conserva el gusto por los complementos. Suele llevar pendientes en ambas orejas, un “piercing” en una ceja y tiene tatuado un enorme ángel en la espalda, presidido su fecha de nacimiento.

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Matthews siempre fue un amante de la velocidad. Compitió en motos durante 10 años, pero cuando entró en el programa de formación de Cycling Australia ya se centró en los pedales, donde siempre tuvo una gran relación con el director Shayne Bannan, mánager de su equipo, Orica-GreenEdge, equipo en el que ingresa en 2013, año en que gana dos etapas de la Vuelta.

A diferencia de la mayoría de su generación (Cameron Meyer, Luke Durbridge, Jack Bobridge), Matthews no se centró tanto en la pista como en la carretera, donde enseguida empezó a cosechar buenos resultados en el calendario internacional de carretera con el equipo continental Jayco-AIS.

En el ciclista aussie siempre destacó la confianza en sí mismo. Se fijó, curiosamente, en el eslovaco Peter Sagan, un corredor de su quinta, el hombre que le batió en el Mundial de Richmond 2015 y a quien acaba de superar en el Tour de Francia.

“Estaba cerca de él en la mayoría de carreras, por lo que ver cómo ganaba tres etapas en el Tour de Francia mientras yo lo miraba desde la tele fue duro”.

Puede que Sagan fuese su espejo, aparte de su rival más directo. “Es un gran talento, pero los dos nos parecemos, esprintamos muy bien y subimos a buen nivel. Creo que habrá una bonita batalla entre ambos en el futuro”, auguraba.

Otra de sus referencias fue el español Òscar Freire, con quien coincidió en el Rabobank. Se le consideró como relevo del triple campeón mundial. Matthews le pedía consejos al maestro Freire de cara a las clásicas, pero la polivalencia de Bling le otorga posibilidades ante cualquier meta que se proponga.

En su palmarés está aún casi todo por hacer, pero su calidad augura aún un buen camino por delante. De momento, el juvenil que soñaba con la gloria, ya la va encontrando. Tiene 2 triunfos de etapa en el Giro, 3 en la Vuelta y 1 en el Tour. Esta temporada ganó la Vuelta a La Rioja y 2 etapas en la París Niza. Australia ve el futuro brillante. Como las joyas de “Bling”.

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