Amafredo Castellanos

Ciudad de Guatemala, 7 jul (AGN). – El comisionado de la ONU para la lucha contra la impunidad y las mafias en Guatemala, el ex magistrado colombiano Iván Velásquez, dijo hoy que en este país centroamericano se debe llegar hasta un “cambio de cultura social” como parte de la lucha contra la corrupción e instó a “no resignarse” ante el flagelo y verlo como algo “normal”.

En una entrevista concedida al Diario de Centro América en su edición de este jueves, Velásquez, jefe de la Comisión Internacional Contra la Impunidad para Guatemala (CICIG) advierte que “el propósito de la lucha contra la corrupción es que no sea flor de un día, sino que genere un cambio para el país”.

En apoyo al Ministerio Público (MP) de Guatemala, Velásquez emprendió a inicios de 2015 una ofensiva contra la corrupción que hasta hoy se tradujo en 15 procesos penales contra el expresidente Otto Pérez (2012-2015), su ex vice Roxana Baldetti, además de muchos ex funcionarios de su confianza, entre otros.

“Se tiene que llegar hasta un cambio de cultura social”, dijo Velásquez, quien da parte del crédito a la sociedad guatemalteca por los resultados obtenidos en la judicialización de los casos vinculados a las mafias enquistadas en las instituciones guatemaltecas.

“No habríamos avanzado sin las manifestaciones que se hicieron durante 20 sábados”, destacó.

Justicia Pérez

Estas manifestaciones iniciaron luego que la CICIG y el MP destaparon, el 16 de abril de 2015, la primera de varias estructuras criminales. Se trataba de una red de defraudación tributaria, que involucraba a los principales jefes de la Superitendencia de Administración Tributaria (SAT), el ente recaudador. Se consideraba, entonces, que la trama era dirigida por el ex secretario privado de la Vicepresidenta Baldetti, Juan Carlos Monzón.

En agosto, la CICIG y el MP lograron reunir las evidencias que los llevó a acusar como “cabecillas” de dicha estructura a Pérez y Baldetti. Ambos se vieron forzados a dimitir y fueron enviados a prisión preventiva.

En la entrevista, el jefe de la CICIG -quien llegó a Guatemala el 30 de septiembre de 2013 nombrado un mes antes por el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon-, recordó que “la situación que se vivía en 2013 tenía un final anunciado. Por un lado, existía insatisfacción en el Estado y, por el otro, de la sociedad; era indispensable que se actuara”.

También señala lo que considera puede ayudar a promover el fortalecimiento del Estado y la recuperación de la confianza de los ciudadanos: “Con un cambio en los términos de la relación de los particulares con el Estado”, dijo.

“Debe tomarse conciencia -subrayó-, que la prestación de servicios no es obtención de beneficios indebidos, y que se tiene que llegar hasta un cambio de cultura social. Además, hay que vencer la aceptación o resignación de la ilegalidad y corrupción como algo normal. Debo reconocer que en esto se ha avanzado”, expuso.

Tras las elecciones generales de septiembre de 2015 y una segunda ronda electoral en octubre, tomó posesión en enero el presidente Jimmy Morales con el compromiso de mantener una lucha frontal contra la corrupción y sacar adelante a un Estado saqueado por gobiernos anteriores.

Velásquez también reconoció avances en el compromiso de las nuevas autoridades: “sin duda, ha permitido un avance. Antes se denunciaba, y no pasaba nada”, señaló.

manifestación 2015

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