Otro Super Bowl histórico y polémico

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La 52 edición del Super Bowl de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) ya pasó a la historia con nuevos protagonistas como el mariscal de campo Nick Foles de héroe, los Eagles de Filadelfia campeones debutantes, el cantante Justin Timberlake envuelto una vez más en la polémica, ahora por culpa del homenaje no autorizado a Prince, miles de millones de ingresos económicos y también nueva marca de frío.

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+++ Los Eagles destronaron a Brady, el mejor mariscal de campo de todos los tiempos, y a Belichick, con una estrategia de presión perfecta por parte de Pederson, y un ataque seguro de Foles, de 29 años, que vivió el gran sueño de profesional al pasar de mariscal reserva, en diciembre, a nuevo ganador del premio de Jugador Más Valioso (MVP) del Super Bowl.

+++ Timberlake no defraudó, porque ofreció un gran espectáculo, mucha acción, baile, música y, como no podía ser de otra manera, otra nueva polémica al desplegar, aparentemente sin permiso, un holograma de Prince.

+++ Los números de productos de comidas y bebidas durante la celebración del Super Bowl volvieron a ser mareantes, con nada menos que 1.350 millones de alas de pollo, y 3.000 millones de dólares gastados en todo tipo de comidas rápidas. También los estadounidenses se gastaron 1.200 millones de dólares en la compra de cerveza, 594 en vino y 509 en el resto de bebidas con mayor volumen de alcohol.

Pocos confiaban en que los Eagles, en su tercera visita al Super Bowl pudiesen superar a la nueva dinastía de la NFL, los Patriots de Nueva Inglaterra que iban a disputar el décimo con marca de 5-4 y con la pareja legendaria del mariscal de campo Tom Brady y el entrenador en jefe Bil Belichick, ambos responsables de cinco títulos en siete partidos de la gran final.

Pero sobre el terreno de juego del nuevo U.S. Bank Stadium de Minneapolis, el equipo de los Eagles con el reserva Foles al frente de su ataque y el entrenador en jefe Doug Pederson, que también hizo su debut, de líderes, fueron siempre superiores a los grandes favoritos y consiguieron la victoria por 41-33 en un partido memorable.

GRAN PARTIDO, BUENA MÚSICA Y SIN POLÉMICA CON EL HIMNO.

Los Eagles destronaron a Brady, el mejor mariscal de campo de todos los tiempos, y a Belichick, con una estrategia de presión perfecta por parte de Pederson, y un ataque seguro de Foles, de 29 años, que vivió el gran sueño de profesional al pasar de mariscal reserva, en diciembre, a nuevo ganador del premio de Jugador Más Valioso (MVP) del Super Bowl.

Mientras que los Eagles también se pudieron vengar de la derrota sufrida ante los Patriots (24-21) en el Super Bowl XXXIX del 2005, equipo del que sólo quedaban Brady y Belichick, que a sus 40 y 65 años dejan el interrogante de si van a volver la próxima temporada.

Pederson, de 50, y Foles, que tendrá que pensar sobre su futuro, si quiere seguir de reserva con los Eagles o titular con otro equipo, junto al resto de la delegación, viajan de regreso a Filadelfia con el trofeo Vince Lombardi en su poder y listos para el desfile de celebración por el centro de la ciudad, el miércoles.

Si el apartado deportivo fue todo un éxito, a pesar de la sorpresa del equipo ganador, el espectáculo musical, también lo fue con cada uno de los participantes, incluido Timberlake, encargado de actuar en el medio tiempo.

Primero llegó la interpretación de la cantante estadounidense pop Pink, que superó los problemas de salud que arrastró en los últimos días, afectada con los síntomas de la gripe, y entonó con brillantez el Himno Nacional previo al inicio del partido.

La cantante, vistiendo una chamarra plateada y pantalón blanco, mostrando cierto nerviosismo, antes de empezar a cantar, sacó un chicle de su boca y lo lanzó al césped, luego ofreció una sonrisa e inició su participación.

Los jugadores de ambos equipos escucharon atentamente a Pink, y ninguno de ellos se arrodilló, como durante toda la temporada lo hicieron algunos como protesta por lo que ellos consideran una desigualdad entre las diferentes razas.

El acto de arrodillarse de los jugadores incluso llevó al presidente Donald Trump a pedir que los propietarios de equipos despidieran a quienes se arrodillaran.

Esta vez ninguno de ellos recurrió a esa muestra de protesta y Pink concluyó el himno de forma brillante, en medio de la gran ovación que le ofrecieron los 67.712 espectadores que presenciaron el partido en el U.S. Bank Stadium, pero que no llegaron los 73.000 espectadores que tiene de aforo el nuevo campo de 1.100 millones de dólares de coste en su construcción, acabada en el 2016, cuando fue inaugurado y con la promesa de albergar al Super Bowl LII.

TIMBERLAKE CONTRA EL FRÍO EXTERIOR.

Tal vez la nieve y el récord de frío, con una temperatura exterior de 27 grados bajo cero centígrados y el precio de promedio de las entradas superiores a los 6.000 dólares, hizo que no se llenase, aunque para los organizadores se cumplieron todas las expectativas con más de 125.000 visitantes, un millón de personas que llevaron a ver las actividades de la NFL durante la semana, e ingresos económicos de cerca de los 400 millones de dólares.

La seguridad estuvo de nuevo impecable, ni un solo incidente, aunque las medidas que tuvo que superar todo el personal que trabajó durante el Super Bowl y los propios aficionados antes de llegar al interior del moderno campo, donde la temperatura ambiente estuvo cercana a los 20 grados centígrados, fueron estrictas.

Todo marchaba brillante, perfecto para los organizadores y los aficionados que, después de ver el parcial de 22-12 a favor de los Eagles, esperaban con ansiedad e interés la presencia de Timberlake en el escenario.

El artista regresaba al lugar de la polémica tras el famoso pecho al desnudo de Janet Jackson en 2004, en Houston y 14 años después del llamado “error de vestuario”, en palabras del artista.

Timberlake no defraudó, porque ofreció un gran espectáculo, mucho acción, baile, música y, como no podía ser de otra manera, otra nueva polémica.

El cantante, aparentemente sin permiso, desplegó un holograma de Prince durante su participación, sin que la familia del cantante fallecido, que tenía su residencia en Minneapolis, se lo hubiese autorizado aunque había pedido permiso.

Pero Timberlake hizo oídos sordos a la familia y desplegó el holograma, mientras cantaba (a dúo con el fallecido cantante) “I Would Die 4 U”, con un público completamente entregado.

El dueto virtual de Timberlake y Prince se produjo bañado en un gran haz de luz púrpura, la marca de la casa del legendario autor de “Purple Rain”.

“Honrar a Prince sería respetar sus deseos. Justin Timberlake es desagradable”, declaró una persona aparentemente cercana a Prince.

La familia del cantante de Purple Rain manifestó el pasado sábado a través de una cuenta de Twitter administrada por su hermano, Omarr Baker, que el holograma de Prince no saldría en el Super Bowl.

Aún así Timberlake obvió los deseos de los familiares y se tiró, otra vez, a la piscina y volvió a ensombrecer un gran espectáculo con la polémica, que también tuvo el “morbo” esperando la sorpresa de la posible presencia a última hora de Jackson.

No se dio, pero Timberlake hizo una referencia poco velada al escándalo al cantar “Rock your body”, el tema que interpretó junto a la cantante.

“Rock your body”, “Señorita”, “Sexy back”, “Let me talk to you/My love”, “Cry me a river”, “Can’t stop the feeling” y “Mirrors”, fueron solo algunos de los temas que Timberlake, que el viernes sacó al mercado su último disco “Man of the Woods”, eligió para su tercera presentación en el Super Bowl (lo hizo en 2001 y 2004).

La actuación de Timberlake, de nuevo, no dejó indiferente a nadie y se espera que la cadena de televisión NBC, que hizo la trasmisión del partido, de a conocer los primeros resultados de audiencia que se espera sean superiores a los 112 millones de telespectadores.

ANUNCIOS A 5 MILLONES POR 30 SEGUNDOS.

La otra tradición inseparable del Super Bowl, como es la fiebre de los anuncios publicitarios, este año volvió a superar el valor de los 5 millones de dólares por cada 30 segundos.

Las primeras valoraciones de los expertos publicitarios vieron como mejores anuncios los que produjeron las compañías especializadas para la marca Tide de detergente; el que promociona el turismo en Australia; la firma de coches japonesa Toyota; la multinacional Amazon; y baterías Duracell.

Los números de productos de comidas y bebidas durante la celebración del Super Bowl volvieron a ser mareantes, con nada menos que 1.350 millones de alas de pollo, y 3.000 millones de dólares gastados en todo tipo de comidas rápidas, además del ya indispensable y clásico aguacate mexicano y de California.

También los estadounidenses se gastaron 1.200 millones de dólares en la compra de cerveza, 594 en vino y 509 en el resto de bebidas con mayor volumen de alcohol.

Mientras en el mundo de las apuestas, los grandes triunfadores en Las Vegas fueron la decena de personas que puso más de un millón de dólares en la línea del triunfo de los Eagles, el resto todo fueron ganancias para las casas, que no tuvieron que pagar a la mayoría que apostó por los Patriots de unos ingresos cercanos a los 140 millones de dólares.

Precisamente, y a pesar de haber perdido el Super Bowl, los Patriots vuelven a ser los favoritos en Las Vegas 9-2 para ganar el título en la Conferencia Americana (AFC) y estar de nuevo en la gran Final, lo mismo que los Eagles en la Nacional (NFC) con 6-1, cuando se dispute el 3 de febrero del 2019 en el Mercedes-Benz Stadium, de Atlanta, donde será la cita de la edición 52 del mayor evento deportivo del año en Estados Unidos.

Por Vincent Maserrat.
EFE/REPORTAJES