Llamado a prevenir y estar preparados ante emergencias hacen instituciones a los 42 años del terremoto de 1976

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Brenda Larios

Ciudad de Guatemala, 4 feb (AGN).- A 42 años del terremoto de 1976 en Guatemala, la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) hizo un llamado a los guatemaltecos a la prevención y reflexión ante este tipo de fenómenos naturales que pueden causar dolor y tragedia.

“Este 4 de febrero se conmemoran 42 años del terremoto que ha causado la mayor devastación en el país. Un acontecimiento que año con año nos lleva a reflexionar cómo debemos estar preparados”, dice un comunicado oficial de la institución.

“Más allá de enfocarnos en la respuesta que también es importante, debemos centrarnos en la preparación que va desde lo personal y familiar, hasta la comunidad”, añadió.

David de León, portavoz de la Conred, informó que desde ese hecho lamentable en el país que dejó más de 23.000 muertos y 3 millones 750.000 damnificados, esta institución ha fortalecido sus protocolos y mecanismos de atención y prevención ante algún desastre natural.

“El sistema de Conred ha mejorado sus protocolos de seguridad, involucrando a la población para que participe en los procesos de preparación, en los simulacros que se realizan en diferentes entidades y convertirse en elementos activos de la gestión integral para la reducción del riesgo de desastres”, dijo.

Otra de las acciones que se han realizado es el trabajo coordinado con las municipalidades que deben hacer cumplir los Planes de Ordenamiento Territorial,  para evitar construir en áreas donde no se debe, como son las orillas de barrancos, cerca de ríos o normas básicas como utilizar materiales adecuados para cada edificación.

En el comunicado detalla que la población debe ser consciente de que Guatemala es un país sensible y vulnerable a fenómenos naturales, poniendo como ejemplo las lluvias que afectaron el norte del país y también el volcán de Fuego que incrementó su actividad.

Historia

El 4 de febrero de 1976, Guatemala se despertó violentamente con un sismo potente de 7,5 grados en la escala de Richter.

Este fenómeno natural dejó el saldo de 23.000 personas fallecidas  y 77.000 con heridas graves. Alrededor de 258.000 casas quedaron destruidas y cerca de 1,2 millones de personas quedaron sin hogar.

El epicentro se localizó a más de 160 kilómetros al noroeste de la capital, en Los Amates, Izabal, a las 3:01:43 horas.